Arte Prerromanico

Diversos pueblos habitaron el solar español antes de que la civilización romana unificara política y militar su territorio y le dotara de una lengua y cultura que llegó a ser casi universal durante siglos.
Nos referimos a los pueblos celta e íbero que ocuparon gran parte de la península durante el primer milenio antes de Cristo.
También nos ocuparemos de las civilizaciones que llegaron del otro extremos de Mar Mediterráneos, como griegos y fenicios.
El arte prerrománico es una expresión genérica que designa cualquier manifestación artística que preceda temporalmente al arte románico y que sea posterior al periodo clásico romano y que se hace extensiva a europa occidental en general.

                    
 
                                                                                 

Arte Carolingio

Después de la etapa del llamado arte bárbaro (siglos VI, VII y parte del VIII) surgió un proceso cultural realmente importante, el llamado Renacimiento Carolingio.
El Renacimiento Carolingio fue un intento deliberado de reclamar la herencia romana. Se trató de la renovación del Antiguo Imperio Romano con un doble propósito: extender la fe cristiana y difundir al máximo la cultura.
El Renacimiento Carolingio estuvo directamente promocionado por el emperador Carlomagno, que potenció la cultura con el fin de reafirmar su poder político, muy débil frente al de los grandes señores del Imperio.
Para ello, Carlomagno convirtió Aquisgrán en uno de los mayores centros culturales del imperio, apoyándose siempre en hombres de iglesia de magnífica preparación intelectual, como el anglosajón Alcuino de York.
El mundo carolingio va a tener raíz latina. Se inspiró más en la cultura romana que en la bizantina. Ante esa necesidad de preparar intelectualmente a clérigos, monjes y personal administrativo, la cultura sale de los monasterios para acceder y constituir centros intelectuales en catedrales e incluso en el palacio real de Aquisgrán. De esta manera, se crearon escuelas monacales, escuelas catedralicias o episcopales y una gran escuela palatina.
El mayor esfuerzo de este proceso cultural se centró en la producción de libros. Las bibliotecas se enriquecieron con numerosas copias de libros que procedían de Irlanda, Italia y España.
No sólo se copiaron libros de los grandes padres de la iglesia, sino también de la antigüedad clásica como Cicerón, Plinio, Tito Livio, etc.
Paralelamente, se creó una caligrafía de letras pequeñas, redondeadas y separadas entre sí, que facilitaba enormemente la copia, la difusión y la lectura de estos libros. Es la llamada letra carolingia
                                    

Arte mozárabe

Como en el caso del arte visigodo y asturiano, es decir los otros estilos artísticos y arquitectónicos del prerrománico español, el arte mozárabe es siempre fruto de fascinación y controversia.
De hecho, el término "arte mozárabe" es relativamente reciente. Fue acuñado a comienzos del siglo XX por el prestigioso historiador y catedrático Manuel Gómez Moreno en la creencia de que el arte del siglo X y comienzos del XI en los antiguos territorios de Castilla y León, algunos lugares de la Cataluña Condal y el norte de Aragón, emanó fundamentalmente del mundo islámico de Córdoba y fue desarrollado por mozárabes (cristianos en territorio musulmán) huidos desde Andalucía.
Esta teoría de la arquitectura mozárabe ha tenido siempre adeptos y críticos y hoy esa polémica sigue existiendo. Lo que no ha cambiado y es dudoso que lo haga, es la denominación "mozárabe" de estas manifestaciones artísticas ya que, aunque se han propuesto otros nombres como "arte de repoblación" "arte fronterizo", etc. no han caído en gracia.

                        

Arte otoniano

El arte otoniano es un estilo dentro del arte prerrománico. A este florecimiento de las artes se le ha llamado también "Renacimiento otoniano", en el mismo sentido en que se habla de "renacimiento carolingio" para hablar del florecimiento posterior a la coronación de Carlomagno en el año 800. Se desarrolla, principalmente en Alemania, desde mediados del siglo X hasta mediados del siglo XI, durante la dinastía sajona del Sacro Imperio Romano Germánico.
El arte otoniano funde tres tradiciones: las de la antigüedad tardía especialmente en el arte del norte de Italia, el período carolingio, y bizancio
La dinastía otoniana fue la dirigente en el Imperio Germánico durante el siglo X y parte del XI. Durante esta dinastía, al igual que había sucedido durante la carolingia, existió un deseo de utilizar las manifestaciones artísticas como expresión de poder.
Además, todas estas manifestaciones están especialmente arraigadas en la tradición carolingia. También se observa una fuerte conexión cultural con el norte de Italia y con Bizancio debido a los matrimonios entre emperadores germanos y princesas bizantinas.
De cualquier modo, las influencias bizantinas no sólo llegan al arte otoniano a través de esta vía directa, sino que también el norte de Italia, una zona especialmente bizantinizada, provoca la introducción de corrientes culturales bizantinas, en este caso de modo indirecto, a la corte germana.
Los monumentos del arte otoniano que se conservan son muy pocos, debido, sobre todo, a que fueron reconstruidos en época románica. Los más importantes son: el coro occidental de Essen, San Ciriaco de Gernrode, San Miguel de Hildesheim, la catedral de Spira y la catedral de Estrasburgo.

                                              

Arte romanico

El arte romanico en España es tan solo una variedad regional del estilo arquitectónico, escultórico y pictórico de los siglos XI, XII y parte del XIII, desarrollado en Europa.
Es fruto de la combinación armónica de diversas influencias como la romana, prerrománica, bizantina, germánica, árabe, etc.
Tradicionalmente se atribuyen una serie de características generales al estilo romanico: solidez de la construcción, gran anchura de muros para poder resistir las fuerza y tensiones de la estructura, uso del arco de medio punto y bóveda de medio cañón, escasez de vanos, tendencia a la horizontalidad frente a la verticalidad del gótico (aunque esto es bastante cuestionable). Lo más atrayente de este arte es sin duda la combinación de formas arquitectónicas de un gran equilibrio y elegancia, dada su sencillez, sentido de la simetría y el orden y la utilización de escultura de una extraña belleza, muy alejada de los cánones clásicos. Esta escultura es empleada para transmitir mensajes catequéticos y simbólicos a los feligreses que podían "leer" en la piedra las enseñanzas de las Sagradas Escrituras.
En las mejores catedrales e iglesias, las fachadas, tímpanos de las puertas y ventanas, capiteles de columnas y canecillos reflejan todo un apasionante mundo teofánico donde se combinan detallados episodios del Antiguo y Nuevo Testamento con escenas pletóricas de misterio donde aparecen monstruos fabulosos de increíble imaginación que obsesivamente persuaden del peligro del pecado y sus consecuencias. Un motivo recurrente en la mayoría de las grandes iglesias y catedrales de las rutas de peregrinación es el Juicio Final en que Cristo en Majestad (dentro de la mandorla mística) aparece en los Cielos rodeado por el Tetramorfos (representación zoomórfica de los cuatro Evangelistas) dispuesto a hacer justicia entre justos y pecadores. La puerta principal de Conques es, sin duda, una de sus mejores materializaciones.
        
                                          
                                                                             

Arte Gotico

El Arte gótico es un  estilo artístico europeo con unos límites cronológicos que encontramos aproximadamente entre el año 1140 y las últimas décadas del siglo XVI, según las áreas geográficas.
Se aplicó en el campo de la arquitectura civil y religiosa, la escultura, las vidrieras, la pintura mural y sobre tabla, los manuscritos y las diversas artes decorativas.
El término gótico fue empleado por primera vez por los tratadistas del Renacimiento, en sentido peyorativo, para referirse al arte de la edad media, al que ellos consideraban inferior y bárbaro (godo, de ahí el término gótico) comparado con el arte clásico.
En el siglo XIX se produjo una revalorización de este periodo debido a movimientos historicistas y románticos. El gótico apareció a continuación del románico, a lo largo de la baja edad media, y hoy día se considera uno de los momentos más importantes desde el punto de vista artístico en Europa.
El estilo gótico encontró su gran medio de expresión en la arquitectura. Surgió en la primera mitad del siglo XII a partir de la evolución de precedentes románicos y otros condicionantes teológicos, tecnológicos y sociales. La arquitectura gótica perduró hasta bien entrado el siglo XVI en diversos países europeos como Inglaterra, mucho después de que el estilo renacentista hubiera penetrado en otros campos artísticos. Las mayores realizaciones del gótico se manifestaron en el terreno de la arquitectura religiosa.
En contraste con la arquitectura del románico, cuyas características esenciales son los arcos de medio punto, las estructuras macizas con escasos vanos y las bóvedas de cañón o arista, la arquitectura gótica empleó el arco apuntado, agujas, chapiteles y gabletes, reforzando el sentido ascensional que pretende transmitir el edificio, amplios vanos con tracerías caladas para conseguir la máxima luminosidad y estructuras reducidas al mínimo.